Nuestro Snipe ha salido hoy a navegar desde su nueva base en Port Balís. Tenía un montón de agua de las ultimas lluvias, necesitamos una nueva funda de cubierta con urgencia.
Hemos izado el foque sin problemas, hecho firme su escota
con un as de guía del cabito en que termina. No me gusta este sistema, la
verdad. Prefiero un sistema de gaza pasada por el ollao del puño de la verla y
pasar los dos lados de la escota por dentro. Pero ha funcionado bien. Hemos
izado la mayor, ha costado el izado a tope, pero tampoco ha habido problema. He
cerrado abajo el pie de gallo de la escota de mayor como mejor me ha parecido
(en esto no hay dos Snipes iguales), hemos afirmado el pajarín, colocado los
Cunningham de mayor y foque y ya estábamos listos para salir. Nos hemos dejado
el tangón en tierra. Entre que tengo que averiguar como va fijado y sus sistemas
de salidas y recogida, que para Javi es su primera salida de proel en Snipe y
tiene muchas otras cosas que aprender antes, y que pensaba hacer traveses y
ceñidas, no tenía mucho sentido complicarnos la vida con el tangón del foque.
Elemento no imprescindible, por ahora.
El carrito de varada… vaya historia. Es de tipo cuna y con ruedas pequeñas. Para mover el barco en horizontal sobre cemento va bien. Para bajar el barco por la rampa, también. El problema es para subirlo. El Snipe es un barco pesado. He tenido que afirmar un cabo al carro para poder tirar de el a la vez que el barco. La superficie de la rampa tiene unas alfombrillas de goma que se enganchan en el carro, y ha costado bastante sacarlo del agua. Suerte de 2 compañeros de Finn que nos han echado una mano y entre cuatro lo hemos subido.
La ceñida por la otra amura se ha complicado un poco: al
carril del escotero del foque le falta el tornillo de cabeza de rosca manual
que lo fija. Con lo que la polea de la escota de la banda de babor tendía a
salirse hacia proa por la propia presión del foque. Sujetándola como podíamos
la cosa no ha pasado a mayores. A partir de ahí hemos ido haciendo sucesivas
ceñidas y traveses hacia el campo de regatas de 420 y Europa que estaban en
plena prueba. Los hemos visto de lejos, sin entrar en el campo, lógicamente, y
hemos seguido a lo nuestro: que Javi vaya aprendiendo. Hemos hecho una ceñida a
barlovento de un crucero de unos 40 pies en la que hemos tenido algo más de
velocidad que él, así que contentos. Javi se lo ha pasado muy bien en ceñida,
cuando tenía que hacer banda y la sensación de velocidad es mayor. Aun tiene
que aprender como de cazad debe llevar la vela.
La vuelta a puerto ha sido entre largos y empopadas, muy tranquilos, y entrando por la bocana Javi ha vivido su primera trasluchada… avisado estaba. La entrada no ha sido fácil. Hemos quitado la orza demasiado pronto (aun no me conozco el fondo de la zona de la rampa) y he perdido el gobierno antes de llegar a la rampa y bajar del barco. Con lo que nos hemos ido contra otra rampa, la rampa de madera de la escuela y contra un windsurfero que sacaba la tabla en ese momento. Nada grave, por suerte: Y algo hemos aprendido: podemos dejar la orza puesta que hay fondo suficiente, y sin ella no llego a la rampa. Hay que hacer varios cambios de rumbo, y sin ella, imposible.
Ya he contado antes lo que nos ha costado sacar el barco por la rampa. Una vez fuera, bien endulzado con la manguera y a su sitio. Hemos bajado velas, ordenado cabos y escotas, y he colocado un tornillo provisional en el carril del escotero de foque de babor. No tengo ninguno de cabeza manual, así que de momento tiene uno de cabeza de estrella para destornillador… que remedio.
Hemos puesto la funda, que está muy estropeada, y así ha terminado la primera salida del Meadow Sinner. Lo hemos pasado bien, precioso día de sol y viento en su justa medida para no ponerlo difícil y que Javi vaya aprendiendo.




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