Después de mucho buscar en el mercado de segunda mano, por fin encontré un Snipe. En Cataluña hay poca flota, la mayoría de los que he encontrado a la venta están en Baleares, Galicia, Valencia o Andalucía, con lo que había que encontrar además la forma de trasladarlo. El día 1, festivo, nos fuimos Javi y yo a Castellón y a Canet d’en Berenguer a ver 2 barcos con los que había quedado previamente. El de Canet nos encantó, es igual que el que tuve durante 15 años en Alicante y con el que tanto disfruté. Nos lo ofrece con 2 juegos completos de velas y prácticamente recién pintado. Cerramos el trato, y le dije que le mandaría un transporte para recogerlo el viernes 11. A través de un transportista autónomo de Barcelona hicimos el transporte y el viernes 11 por la tarde ya lo teníamos en Port Balís.
La idea de por qué tener este Snipe es doble. Para mí,
volver a navegar, algo que echo mucho de menos, y además, enseñar a mis hijos a
navegar, a la vez que pasar tiempo con ellos en una actividad tan divertida y
emocionante. Y en un Snipe, porque es el barco de vela ligera que mejor conozco
por haber navegado tantos años en ellos (empecé con uno de madera antes del que
tuve de fibra), por ser un diseño clásico y con solera, noble de navegar,
táctico y fenomenal como escuela de navegantes. Muchos de los más famosos
regatistas del mundo se han formado en este barco (y muchos han vuelto a él
como hobby).
Lo voy a bautizar, y ya tengo el nombre: Meadow Sinner. Una traducción literal al inglés de “Pecador de la Pradera”, un pequeño homenaje a ese gran hombre que me ha hecho reír tanto y durante tantos años. Que además me gusta como suena y me río cada vez que lo pienso. He encargado el rótulo que va a tener nuestro Snipe con este nombre.
Hoy día 12 hemos ido al puerto a ver como está todo. Hemos
izado el palo, no ha habido problema, y hemos probado de colocar en su sitio
botavara, pie de gallo, contra de mayor, poleas y escota de foque… todo en
orden. Tenemos 2 mayores y tres foques, y una caja de recambios con mordazas,
poleas, pasadores, etc.
Lo que peor está es la funda de cubierta, con los velcros despegados,
rasgada por muchos sitios… vamos a tener que comprar una nueva. Y lo mismo me
temo del carrito, de tipo cuna y con esas ruedas tan pequeñas, nos va a
resultar incómodo.
Lo importante es que ya lo tenemos aquí y esperamos disfrutar mucho con el Meadow Sinner.



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